La sicología del inversor

Aquí sostenemos que un buen inversor se hace, principalmente, con 3 ingredientes: conocimiento, experiencia y gestión de las emociones.

Y, en nuestra opinión, se trata de tres cuestiones de similar importancia. Pongamos que cada una tiene un peso del 33 %. Sí que es cierto que, dependiendo del momento de la economía en el que estemos, tendrá algo más de peso un ingrediente u otro. Por ejemplo, si estamos en lo más profundo de una crisis, el factor gestión de las emociones tendrá mucha importancia, tal vez un 50 % —estas cantidades son ilustrativas, no son exactas—. Si estamos en máximos históricos de los índices, el factor conocimiento podría ser el más importante.

Por supuesto, la importancia que tenga cada uno de estos componentes va a depender mucho de cómo sea cada uno de nosotros, de nuestra personalidad.

La cuestión es que para hacernos buenos inversores tenemos que tratar de mejorar en cada uno de estos 3 campos.

En cuanto a conocimiento, lo mejor que uno podría hacer es conseguir que le trasplantaran el cerebro de Warren Buffett. Y, en segundo lugar, y dado que lo anterior solo podría hacerse con uno de nosotros, leer el inversorpaciente.com. Humor aparte, hay muchos libros sobre inversión tremendamente interesantes. Más adelante hablaremos de algunos de ellos. También hay canales en Youtube con los que se puede aprender mucho sobre inversión. Todo suma. Y cuanto más conocimiento, mejor. Pero no se asuste el lector, porque tampoco es necesario convertirse en catedrático de economía. 

Como primera lectura, recomendamos “Un paso por delante de Wall Street”, de Peter Lynch, uno de los mejores inversores de todos los tiempos. Es de fácil lectura, entretenido y se aprenden muchas cosas. Es un buen libro con el que empezar. Tiene otro libro muy bueno titulado “Batiendo a Wall Street”.

Para crecer en experiencia, lo mejor es empezar a invertir cuanto antes. La experiencia se consigue dedicando cientos de horas a una determinada tarea. Tampoco es cuestión de empezar a invertir a lo loco, sin ningún conocimiento. Pero tampoco podemos pretender esperar a invertir cuando tengamos mucho conocimiento, porque, si no, retrasamos el crecimiento en las otras dos componentes —experiencia y gestión de las emociones— y entre las dos suponen aproximadamente el 66 % de lo que debe tener un buen inversor. Así que a invertir cuanto antes: fórmense un poco, diversifiquen tanto en número de empresas como en el tiempo y empiecen a invertir. Si son principiantes, dediquen poco dinero y vayan incrementando según vayan haciéndose mejores. 

La gestión de las emociones tiene un componente sicológico muy importante, difícil de abordar. Porque esto ya no es algo que tenga que ver con la inversión, es algo que tiene que ver con nosotros mismos, con nuestra personalidad. Creo que era Peter Lynch el que a esto lo llamaba “gestión del estómago”. Y de eso se trata: saber gestionar el estómago cuando nuestra cartera o la bolsa en general cae con mucha fuerza. Para mejorar esto nosotros defendemos que lo mejor es estar invertido y pasar alguna crisis. Entonces no te queda más remedio que enfrentarte a la gestión de tu estómago. Y cuando vuelve a pasar, por lo menos, ya has vivido esa experiencia.

Lo más importante para invertir con sentido común”, de Howard Marks es lo mejor que hemos leído sobre la sicología del inversor y sobre la gestión del riesgo. Es muy bueno y es una lectura fácil.

Otra forma de mejorar en este campo es conociendo la historia, en este caso la historia de la inversión. La historia tiende a repetirse y, si conocemos lo que pasó en el pasado, estaremos mejor preparados para manejarnos en acontecimientos futuros. El que quiera profundizar en este asunto puede leer “Los Cuatro Pilares de la Inversión” de William Bernstein, un libro que habla mucho sobre la historia de las inversiones. Es un libro muy interesante pero no es una lectura fácil, como los libros de Peter Lynch o el de Howard Marks.

Conocimiento, experiencia y gestión del estómago, tres componentes que todos tenemos que hacer crecer para convertirnos en buenos inversores. Las tres tienen mucha importancia, no menospreciemos ninguna de ellas. Recordemos que la inversión es un arte, no una ciencia. Si fuera una ciencia, muchos profesores universitarios, doctores y catedráticos, serían millonarios. Y no lo son. Tampoco es cuestión solo de leer muchos libros; si no, muchos bibliotecarios serían ricos. Y no lo son. La inversión es un arte que se compone de esos 3 ingredientes. Mezclémoslos.

Cerraremos el artículo con algunas citas de estos tres inversores, tres de los mejores autores que hemos leído. Esperamos que alguno de nosotros hayamos aprendido algo. Gracias por llegar hasta aquí.

“Seis de diez es todo cuanto hace falta para obtener unos resultados envidiables en Wall Street”, Peter Lynch.

“La inversión es una meritocracia. A largo plazo, los mejores resultados van a parar a los mejores inversores”, Howard Marks.

“Cuanta más historia se conoce, más preparado se está para el futuro”, William Bernstein.

“El mayor obstáculo para su éxito inversor es la persona que ve cuando se mira en el espejo”, William Bernstein.

“Los mayores errores en las inversiones no provienen de factores derivados de la información o del análisis, sino más bien de factores sicológicos”, Howard Marks.

“Sea paciente, las cosas ocurren cuando menos se espera”, Peter Lynch.

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2 respuestas a La sicología del inversor

  1. Enrique dijo:

    Me parece muy bien sintetizada en esos tres ingredientes, conocimiento, experiencia y gestión de las emociones, la receta para ser un buen inversor. En mi caso el libro El Inversor Inteligente de Benjamin Graham me ayudó a empezar invertir aportando pequeñas cantidades mensuales a un fondo de inversión. Creo que es una buena forma de forma de ir cogiendo experiencia. Ahora estoy empezando con acciones… Enhorabuena por el blog!

    • «El Inversor Inteligente» es muy buen libro y es una lectura obligatoria para todo el que quiera progresar en esto de las inversiones, pero es un libro muy teórico, casi parece un libro de una asignatura de la universidad. Se hace un poco pesado… Aquí consideramos que para los principiantes sería mejor empezar por cualquiera de los libros de Peter Lynch o, por ejemplo, «El Pequeño Libro que genera Riqueza», de Pat Dorsey. De estos libros se puede obtener mucho conocimiento y son de fácil lectura; los de Peter Lynch se me hicieron, en muchos momentos, incluso divertidos. En cuanto a la sicología de la inversión, Howard Marks lo aborda muy bien en sus libros.

      Lo segundo que indicas es muy interesante y es un tema que de momento no hemos tocado en el blog. Una de las mejores cosas que uno puede hacer es aportar una cantidad cada cierto periodo de tiempo —un mes, dos meses, tres meses…— a un fondo o una etf indexada al SP 500 o al Nasdaq 100. De esta forma vas a obtener rendimientos similares a estos índices. Y tengamos en cuenta que batir a estos índices es dificilísimo, solo un 2 % o un 3 % de los inversores lo consiguen. Warren Buffett ha recomendado alguna vez indexarse al SP 500. El consejo que daríamos desde aquí a aquel que no tenga tiempo o ganas de hacer una inversión activa —y esto para hacerlo bien requiere dedicación— es que compre fondos o etfs que repliquen estos dos índices: SP 500 y Nasdaq 100. Si lo hace de manera sistemática todos los meses, o cada dos meses, o tres…, conseguirá mejores rendimientos que la mayoría de los fondos gestionados de manera activa y que la mayoría de los que gestionamos nuestras carteras de manera activa. Esto solo tiene una cosa negativa, muy negativa, y es que es muy aburrido…

      Gracias por tus amables palabras, Enrique

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